Ácaros:
presencia invisible
Estos
insectos pertenecen a la familia de los arácnidos, como las
arañas o los escorpiones, y en general los ácaros adultos miden
poco menos de medio milímetro y tienen forma ovalada.
Muchos ácaros son
parásitos, aunque algunas especies cazan y otras se alimentan de
organismos muertos o excrementos. Ocupan una amplia gama de nichos
ecológicos pero los realmente importantes son aquellos que se alojan
en los hogares, alimentándose de partículas de polvo y produciendo
no pocos casos de asma en sus anfitriones. Se encuentran en
alfombras, bibliotecas, cortinas y cualquier rincón difícil de
limpiar.
En caso de que un
miembro de la familia sea alérgico, se aconseja tomar las siguientes
medidas preventivas para evitar crisis alérgicas.
Medidas
preventivas para prevenir la alergia a los ácaros
Eliminar las alfombras del dormitorio
y los objetos que acumulen polvo.
Poner fundas antiácaros en almohadas
y colchones.
Limpiar en forma regular
(semanalmente) las sábanas y mantas sumergiéndolas en agua caliente.
Asear periódicamente sillones y
sofás.
Reparar problemas de humedad y
reducir la humedad relativa en toda la vivienda por debajo del 50%.
Los ácaros se reproducen más fácilmente en ambientes húmedos.
Utilizar filtros de aire para retener
alergenos de ácaros.
Más información
Eliminando el polvo molesto.
Los ácaros malditos.
Alergia a los ácaros. Medidas de control ambiental.
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