Complicaciones
más frecuentes de la hipercolesterolemia
La
principal consecuencia del exceso de colesterol en sangre es el
desarrollo de enfermedades coronarias (EC). Numerosos estudios
han demostrado que las EC son más frecuentes en poblaciones cuya
alimentación es rica en grasas saturadas y colesterol, mientras que en las
poblaciones con niveles bajos de colesterol LDL, como Japón y
China, es más baja la tasa de enfermedades coronarias.
La
hipercolesterolemia está íntimamente ligada a la
arterosclerosis, una alteración que afecta a las arterias en las
que se forman placas de ateroma. Estas placas de ateroma son
depósitos de diversos lípidos, especialmente colesterol,
proteínas y sales de calcio, que obstruyen total o parcialmente
los vasos de las arterias y provoca una falta de riego.
Si la falta de
irrigación se localiza en las arterias coronarias del corazón
se puede producir una angina de pecho o un infarto de miocardio. Si
ocurre en las arterias cerebrales son frecuentes las hemorragias
y trombosis cerebrales. Cuando la obstrucción se localiza en las
extremidades puede favorecer la gangrena de un miembro y, en el peor
de los casos, su amputación. Asimismo, la arterosclerosis provoca
aneurismas o dilataciones excesivas de la aorta que pueden provocar
su ruptura.
El exceso de
colesterol en sangre puede depositarse en diversos lugares del
organismo, como la córnea, donde se forman placas amarillentas en la
piel y los párpados. Otros factores que facilitan la aparición de
ateromas son el consumo de tabaco, la diabetes, la obesidad
abdominal y la pertenencia al sexo masculino.
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Fuente: DMedicina
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