Comer poco
mejora la calidad de vida
Un
equipo de la Washington University School of Medicine, en San
Luis (EE.UU.), acaba de publicar un estudio que demuestra que
consumir entre un 10% y un 25% menos de calorías diarias que el
americano medio disminuye los marcadores de factores de riesgo
como el colesterol, triglicéridos o glucosa.
El grupo de 18
voluntarios ingirió entre 1.100 y 1.950 calorías frente a las
1.975 a 3.550 calorías que se consumen normalmente, ajustándose
cada cantidad a las necesidades reales por razón de peso o
actividad física. Todos los pacientes, pese a disminuir el
número de calorías, siguieron una dieta equilibrada consistente
en un 26% de proteínas, un 28% de grasas y un 46% de
carbohidratos. El grupo con el que se compararon los resultados
y que no disminuyó en ningún momento la toma de calorías,
consumió una dieta formada por un 18% de proteínas, 32% de
grasas y 50% de carbohidratos.
Niveles como el denominado colesterol "malo" -vinculados con la
arterosclerosis- fueron un 10% más bajos en el grupo que rebajó la
ingesta de calorías, mientras que los de colesterol "bueno"
permanecían entre el 85% y el 90%. Los triglicéridos, tan dañinos
como el colesterol para las arterias, tenían sus niveles en una
situación muy baja, similar a la de personas con 20 años, aunque los
participantes en el estudio tenían entre 35 y 82 años. En igual
situación mantenían sus niveles de glucosa y el índice de masa
corporal, todos ellos factores clave en las enfermedades coronarias
y diabetes.
Por
otra parte, desanimar a los niños sobre el consumo de bebidas
carbonatadas y azucaradas evitaría los problemas derivados del
exceso de peso, según un estudio publicado en "British Medical
Journal" por el Royal Bournemouth Hospital de Gran Bretaña. La
reducción de la ingesta de estas bebidas y el aumento del consumo de
agua dentro de un programa educativo, donde los alumnos comparaban
en sus diarios los resultados, facilitó una reducción de los niveles
de obesidad.
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